A veces siento que soy nadie.
Que todo lo que hago...¿para qué lo hago?, ¿para obtener un mérito dedicado a mi misma? no lo creo, ¿para complacer a alguien? menos aún.
Entonces, ¿por qué hago lo que hago en ese momento, en ese lugar?. Será por espontaneidad, o porque fue una consecuencia de alguien que esté al otro lado del mundo, o porque estaba predestinado a ser, o porque así lo quiso algún dios pagano, yo qué sé.
O tal vez fue por el sentimiento de querer ser alguien.
Creo que tal vez seré un alguien, aquella, ésa, cuando viva soltera en un departamento con vista al edificio de al frente en el que cuelgan la ropa en los días de verano, con tres gatos, siendo una literata que bebe té compulsivamente (sí, porque para aquel entonces dejaré el café, habré oído por ahí que mancha los dientes).
Claro que sí, ¡claro que seré alguien!, la loca de los gatos, susurrarán al pasar, la literata frustrada del 3er piso, escucharé murmurar.
Y así me habré creado un personaje para sobrevivir a la existencia, para saborear el gustillo de ser alguien.
Los Duendes Coloraos, Carnaval de Cádiz 2012
Hace 1 día
