no te excuses, no es necesario dar explicaciones.
-----------------------------------------------------

esperó escondida.

Anoche, cuando retrocedí dos pasos a la izquierda y lancé cuatro estornudos diciendo "amor, salud y dinero" (se podrá admirar que uno quedó al aire, sin ningún tipo de mención), me percaté de la presencia de un intruso, del mismo tamaño que yo, nosé como no me habría dado cuenta antes. No era un reflejo, pero sí bastante parecido, carecía de cara alguna, pero transmitía mucho más de lo que una mirada podría; creo que es el llamado lenguaje corporal. Pero fue como haber visto y no visto: escapó por la ventana media abierta (nosé como cupo por ahí) con una agilidad felina que daba a entender que no quería estar en mi presencia, y lo único que atiné a hacer fue a abrir la boca y a cuestionarme que había sido ese encuentro tan peculiar por tres horas seguidas, hasta que me dormí.
Tal vez fue un tropiezo con la parte huidiza de mí, la que prefiere escapar antes de dar explicaciones o de siquiera presentarse, o simplemente era un alma indeseable buscando la vía a un mundo celestial lleno de comodidades.
Y así fue de rápido, una presencia tan simple y llena de misterios que me dió mucho que pensar.

para qué...

Confundí el horario con el mapa, así que perdida estoy en este espacio tridimensional.
Hace mucho que deseaba oscuridad: el sol está ya empezando a amainar sus calores sofocantes, dándome un respiro de la estación que menos tregua me da y a la que he aprendido a perderle el cariño gradualmente, según los días pasan.
Tal vez parezca que tengo el corazón chamuscado y negro de tanta crítica e inconformismo que fumo, y creo respiro, pero eso ya deriva hacia los pulmones, órganos complejos que siguen la orden de respirar, es decir de que inhale y exhale como una persona normal. Pero tengo que decir que, a pesar de mi visión un poco ensombrecida de esta tierra colosal que piso y se alarga hasta formar una esfera, tengo infinitas razones para querer.
No tengo mucho más que decir; me empezó a salir sangre de la nariz, y con ella se van mis ideas. Supongo que recordaré lo que quería decir más tarde, pero por ahora, a descansar la cabeza.