Un nuevo día cuando la abro la ventana. Vaya, que rápido pasa el tiempo.
Me encojo de hombros, me ducho, me visto. Monotonía. De nuevo.
Tocas el timbre y me preguntas atropelladamente qué opino del mundo. ¿Qué que opino del mundo? Me lo reservo; no lo querrás escuchar.
Tú ves colores que no existen, luces que se encienden solas, caminantes que se dirijen al vacío con sonrisas.
Te respeto, pero no pienso igual que tú; te veo, pero pareciera que vivieras en otra dimensión.
Me pides un chocolate caliente mientras tomas con tus manos el reloj de la cocina y lo escondes en algún rincón de ella "Hoy no hay horas, ni minutos, ni segundos. Puedes respirar", dices, y de repente se siente el olor dulzón del chocolate espeso.
Pareces tan alegre, tan diferente de ayer y mañana, con esos ojos llenos de excitació, gran duda nace de qué te habrá pasado. ¿Será el azúcar? ¿O porque hoy sobrevivimos otro día?
Cederé a tu mirada, sólo por hoy no habrá tiempo, ni noticiero, tampoco radio.
Hoy...no te quitaré la ilusión de creer en lo que queda, ni en lo absurdo.
No-sé-qué
Hace 33 minutos
